Estás fotografías fueron tomadas por mi novia, quien tiene un mejor campo visual y está prestando interés a la fotografía y es una cualidad más que admiro.
Matucana se prepara para dormir desde muy temprano, sin embargo sus habitantes no le permiten descansar pues están celebrando a San Pedro y a San Pablo. Una feria, las carretillas infaltables y la quema de fuegos artificiales para finalizar la velada.
Un aviso recurrente en las esquinas de Matucana. Curiosamente las flechas apuntan a la ruta hacia la catarata, y efectivamente fue un escape para mi, un descanso, una pausa del trajín del día a día laboral. Te invito a visitar Matucana mediante las fotos de esta nueva serie.